Somos borrachos y somos muy machos y sólo nos gusta la mar

Somos borrachos y somos muy machos y sólo nos gusta la mar

«La Grilla en Rosa» de Fabio  (versión borracha por viernes social)

Ya se supo: Dante Delgado elige a los patiños que manda al ruedo en base a lo apestosos a alcohol que anden. Así, pudo juntar los talentos del bebé fresa Samuel García con el de la versión anoréxica de Brutus el de Popeye, Jorge Álvarez Maynez, ahora convertidos en «Mantequilla» y «El Chicote» como patiños borrachos de la trama principal.

Qué puntería la del ex convicto Dante, ¿eh? Mira que escoger, de entre todos los del movimiento naranja nananana, a los más briagos, odiosos y payasos no es poca cosa. Si hubiera hecho un casting no le sale tan bien. Ya ni quién se acuerde que Baby Sammy fue aspirantito a candidatito palero, pero que duró más un frijolazo en un elevador que su campaña; ahora, nadie se acuerda que hay un tal Jorge Álvarez Maynez en campaña presidencial, pues es tan intrascendente que ni en Morenismo Ciudadano le hacen caso.

La degradación de ese partido me alegra y no: por un lado, le bajan la espuma al chocolate de Dante Delgado de sentirse la última chela del estadio, y con sus «candidatos» asegura en muchos lugares la pérdida del registro como negocio familiar electoral. Pero por otro lado, pone de pechito otros lugares que la morenarcada ambiciona arruinar, como Jalisco, donde, por cierto, los morenarcos no van a gobernar ni en esta ni en ninguna otra edad geológica de la Tierra, pese a que el patán Enrique Alfaro y su pandilla naranja han hecho todo lo posible por caer gordos.

A ver qué nuevo papel piensan interpretar los borrachentos «Mantequilla» y «El Chicote». Ya de por sí daban pena como partido palero…

DEBATE EN PIKINGLISH

Mucha risita le provocó al Iluminado el clip en el que supuestamente la Seño X habla con pronunciación de la India María ante una audiencia angloparlante. Tan chistosito él, «propuso» que el debate entre candidatos fuera en inglés.

Lo hilarante es que el mesías, que habla con faltas de ortografía, sintaxis y gramática en un muy mal español corto y deficiente, no sabe ni entiende nada, pero nada, de inglés. Es un cojo burlándose de los que caminan.

La Seño X, con la gracia de una dama, le aceptó la idea, a condición de que el debate en pikinglish fuera directamente con el descuartizador tabasqueño del castellano, mientras que con la títere Sheinbaum pidió hablar de la caída de la Línea 12.

¿Alguien escuchó risitas o alguna respuesta del mesías y su juguete, aunque sea en inglés?

EL #NARCOPRESIDENTE Y PROPUBLICA

Acostumbrado a atacar a los medios sin prueba alguna, el multicitado se puso bravo contra el periodista Tim Golden, contra el medio estadounidense ProPublica, contra la selección Resto del Mundo y contra las cuerdas al decir las que ya nos sabemos: ej un compló, me atacan porque soy la neta, méndigos medios jijos de su chayotera, me hicieron lo que el viento a Juárez, bla bla bla.

Se atrevió a exigir que Golden fuera a su circo a responderle a él preguntas sobre el reportaje. Ah, que la recién parida. Ahora resulta que los que deben ser cuestionados son los entrevistadores, no los entrevistados.

ProPublica le respondió con un extenso texto, en el que, en resumen, dicen que no va a ir Tim Golden a la payasada pejista a contestar ni madres, que sostienen lo publicado sobre el narcofinanciamiento a su campaña, que la DEA cobardemente cerró el caso (mmm…) y que, si acaso acuden con Pejito, lo harían en una entrevista en forma, no en el teatrito de títeres de las siete. De pilón, le recordaron que han investigado la corrupción de los presidentes mexicanos anteriores, por lo cual no van a hacer ninguna excepción con la muy abundante corrupción del protector de los cárteles.

Ya por último: sale el mesías conque si le muestran una llamada de él con «La Barbie», en ese momento se iría de la Presidencia. Debió dejarla desde que liberó al hijo de su patrón Don Joaquín, liberación ilegal que es delito grave federal y que ordenó por sus purititos deseos de quedar bien con la familia Guzmán Loera.

El artículo 150 del Código Penal Federal es claro:

«Se aplicarán de seis meses a nueve años de prisión al que favoreciere la evasión de algún detenido, procesado o condenado. Si el detenido o procesado estuviese inculpado por delito o delitos contra la salud, a la persona que favoreciere su evasión se le impondrán de siete a quince años de prisión, o bien, en tratándose de la evasión de un condenado, se aumentarán hasta veinte años de prisión.
«Si quien propicie la evasión fuese servidor público, se le incrementará la pena en una tercera parte de las penas señaladas en este artículo, según corresponda. Además será destituido de su empleo y se le inhabilitará para obtener otro durante un período de ocho a doce años».

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