
Uso de celulares, tan adictivo como las drogas: experto
«No tenemos wifi. Hablen entre ustedes». Esta frase, que aparece en forma de broma en carteles de muchos cafés de la ciudad, podría resultar cada vez más real y menos humorística para obligar a sus clientes a levantar la mirada de las pantallas de sus teléfonos celulares y dirigir la palabra a quienes tienen enfrente.
Cada vez es más común ver en restaurantes, bares y hasta en cines a personas absortas en sus teléfonos o tabletas, o que interactuan con sus amigos y familiares durante horas, pero sólo mediante las redes sociales o las aplicaciones de mensajería instantánea.
Este fenómeno llevó al siquiatra Gustavo Martos Alvidrez, especialista de los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP) de la Secretaría de Salud (Ssa), a estudiar la llamada «nomofobia», es decir, el miedo de muchas personas a estar lejos de sus teléfonos celulares.
Derivado de la frase en inglés no mobile phone, la nomofobia puede incluso generar en los pacientes algunos síntomas parecidos a los que sufre un consumidor de sustancias adictivas, como el craving o deseo intenso de tener una nueva dosis.
De acuerdo con un estudio realizado por un centro de trastornos de ansiedad en Buenos Aires, existe un uso excesivo de dispositivos electrónicos en la población que va de los 18 a 25 años de edad, y entre 60 y 80 por ciento de dichos usuarios presenta una dependencia al uso de teléfonos celulares.




