El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso este viernes por decreto “nuevas medidas de revisión” para evitar el ingreso al país de musulmanes “radicales” en carácter de refugiados, y prometió una “gran reconstrucción” de las fuerzas armadas.
“No los queremos aquí”, dijo el presidente de Estados Unidos desde el Pentágono, donde se realizó una ceremonia para tomar juramento al nuevo secretario de Defensa, James Mattis.
El objetivo es «mantener a los terroristas islámicos radicales fuera del país», para garantizar que «no se admite en el país la misma amenaza contra la que nuestros soldados luchan en el extranjero», dijo.
Agregó que sólo quiere admitir personas que apoyen a Estados Unidos. Sus comentarios son similares a su promesa de campaña de implementar programas de «revisión extrema», en particular para personas que vienen de países vinculados al terrorismo.
La otra orden ejecutiva firmada por Trump propone un “plan” que busca mantener a un Ejército “cuya fuerza nadie pueda cuestionar” en el mundo, así como aumentar el número de aviones, navíos y recursos para la defensa del país.
