El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que estaba preparado para cerrar la frontera sur de su país si era necesario, pero señaló que México había aprehendido a miles de personas en días recientes y que eso marcaba una gran diferencia en la situación de la inmigración.
Trump dijo que cerrar frontera con México tendría un impacto negativo en la economía, pero “necesito tener seguridad”.
El presidente de Estados Unidos amenazó el viernes con cerrar la frontera con México esta semana a menos de que su vecino tomara medidas para ayudar a Estados Unidos con la situación de la inmigración ilegal.
Este mismo martes por la mañana, Donald Trump felicitó este martes a México por aumentar el número de detenciones de emigrantes indocumentados en su frontera sur con Guatemala, después de que la semana pasada amenazara con cerrar el linde sur de Estados Unidos si los flujos de inmigración ilegal no disminuían.
Por su parte, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, dijo este martes que cerrar la frontera de Estados Unidos con México podría tener consecuencias económicas devastadoras y se unió a sus colegas demócratas para advertir al presidente Donald Trump en contra de la medida.
Desde mediados de octubre de 2018, miles de migrantes, en su mayoría hondureños y salvadoreños, iniciaron un éxodo en grupo para sentirse más seguros durante su paso por México, con el objetivo de llegar a Estados Unidos.
Miles de indocumentados cruzan cada año el territorio mexicano rumbo a Estados Unidos, pero durante la travesía están expuestos a robos, extorsiones, secuestros e incluso asesinatos por parte de bandas criminales, así como a abusos de autoridades corruptas.
El 23 de marzo una caravana conformada por más de 1.200 migrantes inició una caminata por el sureste de México tras pasar dos meses varados en el estado de Chiapas esperando que las autoridades les otorgaran una tarjeta de visitante por razones humanitarias.
Algunas ONG, como Pueblo Sin Fronteras, han denunciado que la secretaria de Gobernación mexicana, Olga Sánchez Cordero, legitima la política migratoria “severa” de Estados Unidos.
