Columnas

Tan sólo era un niño

«Somos Nuestra Memoria» de Boris González Ceja

Miguel tenía la ilusión de ingresar a la secundaria. Su mamá, a marchas forzadas, trabajaba en la informalidad para poder darle estudios, ya que era su hijo más pequeño, el pilón.

A su corta edad fue testigo de la desaparición de su padre a manos del crimen organizado y con el permiso del gobierno, como cientos de miles de casos en todo el país; nunca volvieron a saber de él. Ese hecho a Miguel lo dejó marcado siendo tan sólo un niño de 12 años, entonces puso la mirada y el corazón bien enfocados en la venganza; pero como rezó Confucio en su momento, “antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas”.

De manera paralela a la desaparición de su padre, o tal vez podríamos decir más exactamente, como uno de sus efectos, la situación en la escuela secundaria pública a la que ingresó se complicó para Miguel, quien tenía problemas de conducta, desorientación y falta de atención. Las autoridades educativas de su pueblo, incluidos sus maestros, en lugar de buscar apoyarle para que tuviera un buen diagnóstico de su situación y orientarlo, quisieron segregarlo, enviándolo como castigo al turno vespertino. Debido al ambiente que se vivía en ese turno, su madre estaba segura de que de permanecer ahí por las tardes, perdería la posibilidad de rectificar su camino. Un pequeño detalle que abonaría a la formación de su tragedia.

Ante la negativa de las autoridades de la Secretaría de Educación para reubicar a Miguel en el turno matutino, desde la capital se buscó, con la ayuda de la Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario, emprender una defensa del niño, previendo lo peor: se gestionó una reunión con la titular de la Secretaría de Educación, solicitando de manera formal el apoyo a este niño para evitar que fuera presa del crimen organizado, ayundando para que la escuela aprendiera algo de esta trama psicológica donde la delincuencia le quita poder al gobierno de manera objetiva, ya que desde la desaparición de su papá de Miguel, ya acechaba a esta familia; considerando el análisis del contexto que nos enseña los pasos y las historias que se han fraguado en la desaparición de personas, siempre con la participación de las autoridades de gobierno.

También acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ya que la dependencia gubernamental de Educación le negó a Martín su derecho a aprender de su comunidad, de la vida y de su historia.

Nada ocurrió. Las autoridades escolares únicamente respondieron con agresividad y represalias en contra de Miguel y su familia; ya que su pueblo era pequeño, vivieron la discriminación y el abandono institucional.

En Derechos Humanos, que se trata únicamente de una oficina de colocación de cuates, solo fuimos a perder el tiempo, pues la queja, como me atrevo a decir que sucede en la mayoría de las ocasiones, se quedó únicamente archivada, como archivadas están sus capacidades.

Hoy Martín está muerto, pues al emprender su venganza cavó también su tumba; en su búsqueda de venganza se unió a las filas del crimen organizado, y hoy su familia llora por dos hombres que, en su momento, tomaron decisiones equivocadas con la vergonzosa participación las autoridades educativas, de justicia y sociales implicadas.

La pregunta que salta a la vista es: ¿Cuántos niños y jóvenes caen en las redes de la delincuencia, por errores garrafales de nuestras autoridades educativas? Que por un simple capricho de los directivos de una institución educativa que solo ocupan un lugar en el espacio, echan a la deriva los sueños de las infancias.

Al día de hoy tenemos contabilizados más de 100 mil personas desaparecidas, más de 180 mil personas ejecutadas, donde los responsables son no solamente los delincuentes, que no tienen perdón, sino autoridades, esos que hoy posan para la foto en periodos electorales, otra vez para robar el presupuesto. Usted juzgue a quien tiene enfrente.

Causas y azares…

  • Como se los adelanté, y es que los psicólogos tenemos ese don de predicción, las encuestas y la decisión de las personas es que Claudia Sheinbaum Pardo será la próxima presidenta de México.
  • México hará historia por la elección de la primera mujer presidenta, donde esperamos que honre su posición para dejar de ser tercermundistas en temas de salud mental, por ejemplo.
  • También haremos historia porque ni en países europeos se le ha dado la importancia a la mujer como lo podemos hacer ahora, ya que ni Estados Unidos de Norteamérica han tenido presidentas mujeres.
  • Las protestas y movilizaciones en la Secretaría de Salud continúan, la justa exigencia por equidad, imparcialidad y transparencia siguen en las calles contra el sindicato charro; existen rumores de que debido a este movimiento, no se le pagará la quincena a los y las trabajadoras de dicha dependencia, pero es importante mencionar que las únicas responsables de que los salarios lleguen a su destino, son las autoridades del gobierno estatal, quienes deben prever cualquier escenario y hacer lo necesario para no dejar desprotegidos a los trabajadores.

Hasta la próxima, que yo creo que la cultura no se entiende sin la ética.

Conoce más en: https://www.facebook.com/borisgece

Ver más opiniones de nuestros columnistas 

Síguenos en:
Facebook/NoticiasEnSintesis
Twitter@NsintesisMich
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba