
Durante un operativo sorpresa que realizó PROFECO, la dependencia encontró lo que se ha denunciado en redes sociales hasta el hartazgo: tarifas infladas, alimentos a precios excesivos y una diferencia brutal entre lo que se cobra en el centro y lo que te piden en la zona de Parque Jaguar.
¿El colmo? Hasta tacos de más de 400 pesos.
La bomba del operativo:
PROFECO no se guardó nada: “Vamos a seguir reforzando la vigilancia en zonas turísticas para frenar abusos y proteger a visitantes y habitantes.”
«Tulum es un paraíso, sí, pero cuando un plato sencillo cuesta más que una renta mensual ya no es turismo: es robo con vista al mar», dijo un visitante.




