La noche de este miércoles, En Punto informó que la cifra de muertos tras el motín en el penal de Cadereyta, en Nuevo León, aumentó a 17.
De los 17 muertos, 11 eran secuestradores y pertenecían al crimen organizado. Los restantes fueron internados por delitos “graves y violentos”.
El gobierno de Nuevo León aclaró por qué se recurrió a la fuerza letal.
A más de 36 horas de los primeros disturbios, la Procuraduría de Nuevo León detectó que 54 personas participaron en los hechos y se les procesará por varios delitos.
Este miércoles se difundieron imágenes del momento en que los reos que secuestraron a tres custodios, negocian con las autoridades su liberación, antes del ingreso de la Fuerza Civil, poco después de las dos de la tarde.
Las autoridades señalaron que están abiertas a que organizaciones de Derechos Humanos investiguen su actuación.
Tres de los 17 muertos aún no han sido identificados, entre ellos, los dos que fueron calcinados.




