
Sugar daddies y sugar babies ¿Prostitución disfrazada?
Las relaciones entre hombres mayores y mujeres jóvenes han existido siempre, pero en Asia, hace diez años inventaron los sugar daddies y las sugar babies, hombres con dinero que contactan a mujeres jóvenes mediante internet y establecen con ellas un arreglo sexual y económico, en un supuesto beneficio mutuo.
Esta práctica se ha extendido por el mundo y también se practica en nuestro país.
El sugar daddy es un hombre que mantiene una relación con una mujer más joven. No es su novia, ni su amiga o amante, es su sugar baby. Ella le hace compañía: van a cenar, al cine e incluso a reuniones, dependiendo del nivel de discreción acordado, y casi siempre tienen relaciones sexuales. A cambio, él le patrocina un estilo de vida de lujo que, por lo regular, incluye el pago de gastos, colegiaturas, viajes y obsequios.
Los sugar daddies son profesionistas, ejecutivos de empresas transnacionales, hombres que pagan por la compañía de una mujer de su agrado.
Roco es sugar daddy desde que empezaron a estar en boga este tipo de relaciones hace 10 años, además de hacer obsequios, ha pagado de 300 a mil 500 dólares mensuales a sus sugar babies, que ya suman una veintena.
La web es la puerta principal al mundo de los sugar daddies y sugar babies.
Para buscar daddy, momma o baby en esas plataformas es necesario registrarse. El perfil incluye aspecto físico y preferencias sexuales. Son relaciones tasadas en dólares y euros. En México esta práctica no es delito, pero sí es propicio para delitos como trata de personas, violación y pornografía infantil.




