El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se describió hoy como «un genio estable» en respuesta al debate sobre su salud mental y su capacidad para estar al frente de la Casa Blanca, un tema que cobró de nuevo fuerza esta semana en Washington.
Ahora que esa colusión rusa, después de un año de intenso estudio, se ha probado como un engaño total al pueblo estadunidense, los demócratas y sus perritos falderos, los grandes medios de falsas noticias, están sacando el viejo manual de Ronald Reagan y chillando estabilidad mental e inteligencia», escribió.
Trump entró así de lleno en un debate que arrastra desde la campaña electoral y que volvió a Washington esta semana a raíz de la publicación de un incendiario libro sobre su turbulenta Casa Blanca: ‘Fire and Fury’ (‘Fuego y Furia’), de Michael Wolff.
Wolff sostiene en su obra, que salió ayer a la venta con gran éxito, que el objetivo de Trump en la campaña electoral de 2016 no era llegar a ser presidente, sino potenciar su marca; y que sus asesores no confiaban en el mandatario.
Preguntado por la salud mental del presidente, Wolff respondió con una cita de algo que supuestamente le dijo el exestratega jefe Steve Bannon en una de sus conversaciones: «La ha perdido (la cabeza)».
Durante la campaña electoral Clinton advirtió una y otra vez que Trump no tenía una personalidad adecuada para ejercer un cargo de la complejidad de la Presidencia de Estados Unidos, algo que desde entonces han secundado otros demócratas y expertos.
Ya el pasado febrero, un grupo de 35 psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales envió una carta al periódico The New York Times en la que mostraba su preocupación por «la inestabilidad emocional» de Trump, que lo «incapacita para servir de manera segura como presidente».
