El cuarto día de protestas por el aumento en el precio de los combustibles caracterizó también por el saqueo a tiendas de autoservicio y comercios en varios estados del país. A este marco se sumaron los rumores e información errónea, distribuida en redes sociales, que contribuyeron a provocar pánico e histeria colectiva, sobre todo en la Ciudad de México y el Edomex.
Durante un par de horas, la confusión reinó y ante la amenaza de más saqueos, muchas tiendas de conveniencia, centros comerciales, tiendas departamentales y negocios de diversos giros cerraron sus puertas como medida precautoria. Así, el movimiento habitual de la Ciudad de México se vio trastocado debido a la notable disminución de su actividad comercial. Después de las seis de la tarde, encontrar un supermercado abierto era prácticamente misión imposible.
En entrevista telefónica para Despierta, Manuel Cardona, director de Relaciones con Gobierno de la ANTAD, dijo que eran alrededor de 250 las tiendas saqueadas en su totalidad, afectando también a estados como Veracruz, Tabasco, Querétaro y Quintana Roo.
Cardona se dijo preocupado por la situación, sobre todo ante la posibilidad de que los saqueos se extiendan, pues podría ocasionar un escenario de desabasto y pidió la intervención de los tres niveles del gobierno y el ejército para restablecer el estado de derecho.




