Luego de 11 días de protestas indígenas en las calles, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anuló el decreto que establecía el aumento de los precios de los combustibles.
“Se creará un nuevo decreto que dejará sin efecto al decreto 833, este nuevo decreto se realizará con una comisión conformada por los líderes indígenas, representantes del gobierno así como los representantes de la ONU y de la Conferencia Episcopal”, anunció el coordinador de las Naciones Unidas en Ecuador, Arnaud Peral, quien medió la crisis junto con representantes de la Iglesia católica.
Al inicio del encuentro, Moreno anunció que revisaría el decreto que establece un plan de austeridad y elimina el subsidio a los combustibles.
Sin embargo, líderes indígenas exigieron la derogación absoluta del documento.
Por lo cual, pactaron la creación de una comisión en la que se involucren todas las partes para un nuevo documento que beneficie al país.
Con el pacto terminan las protestas en las cuales murieron siete personas y otras mil 340 quedaron lesionadas.
Durante las movilizaciones, los indígenas ocuparon Quito y Guayaquil.
Manifestantes señalaron haber sido atacados y acusaron excesiva represión por parte de la policía. Frente a las protestas, el gobierno decretó el estado de excepción el 3 de octubre para que las Fuerzas Armadas intentaran restablecer el orden.
Tras el acuerdo, los civiles aceptaron terminar con las movilizaciones.
