
El secretario de finanzas de Michoacán explico a empresarios políticos legisladores medios de comunicación, en un evento realizado hoy en Palacio de Gobierno, en que consiste dicha propuesta que evitará que colapsen como cada sexenio las finanzas del solio de Ocampo.
es de recordar que esta administración recibió una gran deuda a proveedores, empleados etc, y las arcas vacías con adeudos y mayúsculos problemas económicos.
compartimos integro el mensaje de Luis Navarro secretario de Finanzas de Michoacán:
“Hablar de deuda pública no es únicamente referirse a números o balances financieros, es hablar de decisiones que trascienden el presente administrativo y comprometen en el futuro, lo social, lo económico y lo jurídico de una entidad el Gobierno presento al Congreso del Estado una propuesta de reforma a la Constitución Política del Estado de Michoacán, a fin de establecer una regla firme y responsable: que Michoacán no vuelva a contratar deuda de largo plazo.”
Esta no es una medida coyuntural. Es una decisión con visión y responsabilidad generacional.
Es pensar en el Michoacán que queremos dejarle a nuestras hijas e hijos, y en las condiciones financieras con las que deberán gobernar quienes vengan después de nosotros.
Lo digo por experiencia propia: sabemos lo que significa cargar con una deuda que ahorca, lo vivimos. Recibimos un estado con finanzas altamente comprometidas: pagos pendientes a proveedores, obligaciones con terceros institucionales y créditos acumulados durante décadas.
Créditos, con condiciones poco favorables, con tasas que no ayudaban y con un compromiso de pago anual de deuda que, en los hechos, le quitaba oxígeno a la operación diaria de nuestro Gobierno.
La buena noticia, es que ahora Michoacán cambió de rumbo, con estrategia. Y ese cambio no se explica con discursos, se explica con decisiones responsables.
Primero. Realizamos una reestructuración de la deuda de largo plazo lo que permitió homologar periodos de pagos, mejorar los términos y condiciones financieras, de manera que hoy tenemos mayor estabilidad y un compromiso más manejable.
Segundo. Innovamos en la forma de invertir en infraestructura sin hipotecar el futuro: incorporamos en nuestros esquemas de trabajo el modelo de la obra pública financiada, que aquí la hemos llamado obra pública multianual.
¿Qué significa esto? Que podemos contratar obras de gran calado —obras que transforman regiones y mejoran la calidad de vida de las personas— y pagarlas de manera programada en los años subsecuentes, sin rebasar la administración en funciones. Si se contrata en el año uno, se paga hasta en seis; si se contrata en el año dos, hasta en cinco; si se contrata en el año tres, hasta en cuatro.
Lo digo con hechos: en este quinto año de gobierno, 11,500 millones de pesos se encuentran bajo este esquema de obra multianual, de los cuales se ha pagado ya el 63%, para este 2026 se pagará el 24% y para el 2027 solo el 13% restante para concluir en la totalidad de su pago.
Esto demuestra que sí se puede: sí se puede construir, sí se puede cumplir y sí se puede pagar, sin dejarle una carga a quienes vienen después.
“Que se gobierne con responsabilidad, no con ocurrencias. Que se construya sin endeudar a Michoacán.
Instrumentos financieros como créditos a corto plazo que son pagaderos a 12 meses y que deben ser
liquidados dentro del término del mandato, obra pública financiada y adelantos de fondos federales,
todos son estrategias que hemos implementado, que nos han funcionado y que no generan deuda para las
siguientes administraciones.
Lo que esta reforma elimina es la contratación de deuda de largo plazo. Con ello se cierra la puerta a que
alguien pretenda endeudar al estado por años; a que se simule infraestructura para cubrir pasivos o para
resolver presiones de operación; a que se comprometa el futuro para atender el presente.
En resumen: se trata de un candado constitucional para proteger a Michoacán. Un candado para que el
esfuerzo de ordenar las finanzas no sea temporal, sino permanente, un candado para que la disciplina financiera no dependa de una persona, sino que se convierta en una norma del estado.
Para terminar, quiero informarles que hemos avanzado considerablemente en el pago de adeudos, hoy
prácticamente no se le debe nada a terceros institucionales, muy poco a proveedores en comparación de cómo se recibió y la deuda con bancos es manejable.
No se nos debe olvidar algo: hoy estamos aquí, sí, y estamos de paso. Pero lo que dejemos establecido
puede marcar la diferencia por décadas. Y si algo vale la pena dejar cimentado y normado, es un Michoacán
con finanzas sanas, con capacidad de inversión y con futuro.
Con finanzas sanas, Michoacán construye.
Luis Navarro García, Secretario de Finanzas de Michoacán.



