Brasil volvió a fracasar en la arena internacional y la crisis del fútbol del Penta se incrementó, al caer hoy por penales 4-3 ante Paraguay en cuartos de final de la Copa América.
Otro final triste para la selección con más títulos mundiales en la historia del balompié y que casi siempre obtiene lauros en los principales torneos del orbe. Una caricatura del Brasil de épocas gloriosas.
Derlis González se puso esta noche la camiseta de Carlos Tévez, pero por partida doble. El jovencito de 21 años, se vistió de consagrado e hizo honor al número 10 de su camiseta. Desde los 12 metros logró el empate a uno en el duelo.
«Nadie nos tenía fe y ya estamos en semifinales. Muy contento, hemos estado más unidos que nunca y vamos por más ahora. Nos prepararemos con esmero para el duelo contra Argentina», declaró González.
El desenlace volvió a remitir a la veleidosa lotería de los penales. Y aunque por lo general se dan muchos dramas en esa instancia, la realidad mostraba a un Paraguay crecido en la última parte del segundo parcial y a Brasil disminuido.
Fernandinho abrió el marcador y Osvaldo Martínez igualó; Everton Ribeiro lanzó la pelota por fuera cuando tenía vencido al guardameta; y Víctor Cáceres puso el 2-1 para los guaraníes. Joao Miranda reavivó las esperanzas 2-2.
Pero Raúl Bobadilla subió la varilla al 3-2 y Douglas Costa tiró a las nubes. La escena quedaba lista para el protagonismo del veterano Roque Santa Cruz y, sin embargo, la ansiedad lo traicionó.
Era la noche de Derlis González, delantero del Basel de Suiza, después que Philippe Coutinho puso el 3-3. Engañó nuevamente al portero Jefferson y Paraguay dio el salto a semifinales.
En Concepción, capital del Reino de Chile desde los años 1565 a 1573, Brasil y Paraguay salieron a la cancha del estadio Ester Roa con un planteo bastante conservador, aunque la canarinha se arriesgaba un poco más.
Hasta que llegó gol, sin mucho brillo pero con el premio al veterano Robinho, quien inició la jugada con toque a Elías, pase al lateral a Dani Alves y centro rasante que no desperdició el otrora crack del Real Madrid.
A los 14 minutos del encuentro Robinho conquistó su gol número 30 con la camiseta verdeamarelha y dio cierta tranquilidad al plantel de Dunga, quien trata de hallar un estilo en medio de la ausencia de Neymar.
Pero la ventaja tempranera hizo el partido aburrido, con un Brasil que proponía poco o nada y Paraguay, temeroso de verse eliminado rápidamente en cuartos de final, con la preferencia de atrincherarse atrás y aguardar al complementario.
Sin demasiados argumentos, Paraguay salió más decidido en el segundo tiempo y se hizo fuerte en los contragolpes ante una defensa indecisa de Brasil. A los 55 minutos tras un corner, Nelson Haedo Valdéz remató de cabeza las manos de Jefferson.
Poco después, a los 61, la peinó Paulo Da Silva por los guaraníes y de nuevo seguro Jefferson. La igualada comenzó a dibujarse a los 69 minutos en otra contra de Paraguay, un balón en el aire y mano de Thiago Silva.
Penal cobrado de forma impecable por Derlis González y el 1-1 le dejó un mal sabor al gigante sudamericano. El fantasma de la Copa América de Argentina 2011 flotaba en el ambiente brumoso en Concepción.
La amarga pesadilla de Argentina 2011, cuando fue eliminado en cuartos de finales, volvía a amenazar a un equipo que ha perdido la grandeza de antaño. La tanda de penales fue bochornosa y todos los tiradores fallaron.
Esta vez, la historia cambió y Brasil pudo alcanzar una angustiosa victoria.
Alineaciones:
Brasil: Jefferson; Dani Alves, Miranda, Thiago Silva, Filipe Luis; Fernandinho, Elías, Philippe Coutinho; Willian (Douglas Costa), Robinho (Ribeiro) y Firmino (Diego Tardelli).
Paraguay: Silva; Cáceres, Da Silva, Derlis, Piris; Aranda (Martínez), Molinas, Bobadilla, Benítez (Romero); Barrios y Haedo Valdez (Bodadilla).
Arbitro: Andrés Cunha (Uruguay).
