Andrés Manuel López Obrador, líder nacional del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se registró este martes como precandidato a la Presidencia de la República. En la sede nacional de Morena, dijo que “son grandes los problemas nacionales y será mucho lo que tenemos que hacer para lograr el renacimiento de México”.
Ante los militantes de su partido, López Obrador enlistó los compromisos que asumirá para 2018. En primer lugar, declaró que a partir del 1 de diciembre del 2018 habrá un Estado democrático de derecho que aplicará el principio de que al margen de la ley nada, y por encima de la ley nadie, que respetará la vigencia de las garantías constitucionales, las libertades y los derechos humanos, se garantizará la realización de elecciones libres y limpias. Acabará con los fraudes electorales y la compra de votos.
Además, dijo que la política exterior se guiará por los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos. Precisó que se mantendrá la relación con el Gobierno de Estados Unidos, “pero no aceptaremos el maltrato a los migrantes, ni actitudes racistas, hegemónicas o prepotentes”.
López Obrador declaró que convocará al pueblo a hacer de la honestidad una forma de vida y en el Gobienro predicarán con el ejemplo. Dijo que se eliminará la corrupción, se suprimirán los fueros y bajará los sueldos de “los de arriba”, empezando por el del presidente de la República. Señaló que aumentarán las percepciones de “los de abajo”; maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y otros servidores públicos verán incrementados sus ingresos.
El precandidato de Morena a la Presidencia de la República también señaló que, para promover el desarrollo y para enfrentar la vulnerabilidad de la CDMX ante sismos y problemas de abasto de agua y otros servicios, se descentralizará el Gobierno federal. Dijo que habrán apoyos y facilidades para que los trabajadores al servicio del Estado puedan mudar su lugar de residencia.
La propuesta es trasladar la Secretaría de Turismo a Chetumal, Quintana Roo; Semarnat a Mérida, Yucatán; Pemex a Ciudad del Carmen, Campeche; la Secretaría de Energía a Villahermosa, Tabasco; la Comisión Federal de Electricidad a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Conagua al puerto de Veracruz; Sedesol a la capital de Oaxaca; la Secretaría de Educación Pública (SEP) a la ciudad de Puebla; la Secretaría de Cultura a Tlaxcala; Banobras a Cuernavaca, Morelos; Infonavit a Toluca, Edomex; la Secretaría de Salud a Acapulco, Guerrero; Ganadería a Guadalajara, Jalisco; IMSS a Morelia, Michoacán.
Además, el ISSSTE sería trasladado a la ciudad de Colima; la Conade a Aguascalientes; la Secretaría de la Función Pública a Querétaro; la Secretaría del Trabajo a León, Guanajuato; Desarrollo Urbano a Pachuca, Hidalgo; Liconsa a Zacatecas; SCT a San Luis Potosí; la Secretaría de Economía a Monterrey, Nuevo Léon; Nafinsa a Torreón, Coahuila; la Comisión Forestal a Durango; el Fondo de Fomento al Turismo a Bahía de Banderas, en Nayarit; la Comisión de Acuacultura a Mazatlán, Sinaloa; la Secretaría de Agricultura a Ciudad Obregón, Sonora; la Conacyt a La Paz, en Baja California Sur; el Instituto Nacional de Migración a Tijuana; y la Presidencia de la República, las Secretarías de Gobernación, Hacienda, Relaciones Exteriores, Defensa y Marina permanecerían en la CDMX.
Andrés Manuel López Obrador propuso un rescate al campo, dijo que se dará prioridad a los pueblos indígenas, se fomentará al sector agropecuario, pesquero y forestal; dijo que se fijarían precios de garantía para productos agrícolas, el Gobierno producirá fertilizantes que se distribuirán a precios bajos y promoverá la siembra de un millón de hectáreas de árboles frutales.
Señaló que se atenderá la problemática del sector energético del país, se detendrá la caída en la producción de petróleo, de gas, gasolinas, diesel y petroquímicos, que las refinerías existentes serán modernizadas y se emprenderá la construcción de dos más, con el propósito de condensar en México todo el petróleo crudo y dejar de importar 600 mil barriles diarios de gasolina, “que se compran con sobrepecios en el extranjero”. Señaló que se impulsará una transición hacia energías renovables.
Agrego que el Estado promoverá el desarrollo económico y el fortalecimiento del mercado interno, que no se aumentarán impuestos ni la deuda pública. Se refirió a la infraestructura y prometió apoyo a los damnificados de los sismos; dijo que serían construidas dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía para resolver la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Afirmó que en todo México habrá acceso a internet y que será gratuito en caminos, hospitales, escuelas, plazas públicas y edificios e instalaciones del Gobierno.
Prometió empleo para los jóvenes y becas para los estudiantes de escasos recursos. “Becarios sí, sicarios no”, dijo.
Además, declaró que se aumentarán las pensiones de los adultos mayores y que este apoyo será universal porque también lo recibirían jubilados del ISSSTE y del IMSS. Dijo que todas las personas pobres con discapacidad tendrán derecho a una pensión.
Mencionó que habrá educación gratuita en todos los niveles escolares y que se dejarán sin efecto las medidas establecidas en la “mal llamada reforma educativa”.
Sobre la violencia, dijo que será un punto prioritario y que se creará una Secretaría de Seguridad Pública, que habrá Mando Único y que someterá a debate y consulta, principalmente con las víctimas, la posibilidad de otorgar amnistía a infractores que opten por su readaptación “como ha sucedido en otros tiempo en el país y en el mundo, el único propósito es explorar todas las posibilidades para detener la violencia y garantizar la tranquilidad del pueblo de México”.




