Un antiguo guardia nazi sospechoso de crímenes de guerra que aguardaba su deportación de Estados Unidos fue detenido en su casa en Nueva York y enviado a Alemania el martes por la mañana, luego de años de intentos de expulsarlo del país.
La deportación del ex guardia de campo de concentración Jakiv Palij, de 95 años, se consumó 25 años después de que los investigadores lo interrogaron por primera vez acerca de su pasado y él reconoció que mintió al declarar que había sido obrero y agricultor durante la guerra para entrar a Estados Unidos.
Palij vivió discretamente en Estados Unidos, como dibujante y luego jubilado, hasta que los investigadores encontraron su nombre en una vieja nómina nazi y otro antiguo guardia reveló el secreto de que vivía “en alguna parte de Estados Unidos”.
Palij dijo a los investigadores del Departamento de Justicia que llamaron a su puerta en 1993: “Jamás me hubieran dado la visa si decía la verdad. Todo el mundo mentía”.
