
El Derecho a la Ciudad TELEFÉRICO DE URUAPAN Salvador García Espinosa
A casi 120 años de distancia del primer teleférico de pasajeros en el mundo, que fue inaugurado en 1907 en el Monte Ulía, San Sebastián, España. El pasado 18 de abril inició el funcionamiento el teleférico en la ciudad de Uruapan; consta de 47 torres, 91 cabinas y seis estaciones a lo largo de 8.4 kilómetros, con una capacidad de transporte de 54 mil pasajeros al día. Esta obra representó una inversión de 3,200 millones de pesos, lo que sin dudas constituye una acción sin precedentes en términos de movilidad urbana en territorio michoacano.
El crecimiento de las ciudades ha provocado graves problemas para sus habitantes, y desde el último cuarto del siglo la movilidad urbana se ha posicionado como uno de sus principales problemas, en buena medida por haber diseñado las áreas urbanas en función del automóvil.
El ejemplo, clásico es pensar la ciudad como un cuerpo humano, donde la principal función de las arterias es llevan sangre oxigenada y nutrientes desde el corazón hacia los tejidos, mientras que las venas retornan la sangre desoxigenada y con desechos desde la periferia hacia el corazón; este intercambio garantiza el funcionamiento correcto de los músculos y en general del cuerpo humano. En nuestras ciudades, muchas de las vialidades tienen una función similar a las venas y arterias, deben garantizar que personas y mercancías lleguen a cualquier predio de la ciudad.
Para comprender la magnitud del impacto que representa el teleférico, volvamos al ejemplo del cuerpo humano: si una persona tuviera problemas cardíacos, y al paciente se le instalara un marcapasos, no hay duda de que su corazón volvería a recuperar su el ritmo cardíaco y disminuiría el riesgo de un infarto. Sin embargo, esto por sí sólo no bastaría, pues sería necesario realizar acciones complementarias, como hacer ejercicio, modificar la dieta, erradicar algunos vicios, asumir nuevos hábitos para disminuir estrés y otras tantas acciones que permitan que la instalación del marcapaso en verdad garantice la circulación de sangre por todo el cuerpo, y lo que es mejor, la prolongación de estos beneficios por el mayor tiempo posible.
En el caso de Uruapan, el teleférico constituye una gran oportunidad, dada su eficiencia en términos de distancia/tiempo/costo, que constituye un beneficio real para un grupo social específico y puede potenciar el turismo. Sin embargo, puede constituir el detonador para lograr una reestructuración integral de la movilidad en la ciudad, y para esto es condición sine qua non que se logre la vinculación con el resto de los medios de movilidad, y aspirar a un verdadero sistema de movilidad urbana.
El teleférico es la pieza que divide un antes y un después en materia de movilidad, y deben crearse las condiciones urbanas necesarias para lograr su cabal aprovechamiento, y esto obviamente, demanda una perspectiva urbana distinta a que actualmente prevalece en Uruapan.
En ese sentido, el reto mayor esta para la estructura municipal, a fin de lograr la suma de esfuerzos para que, el teleférico se traduzca en un ejercicio efectivo del derecho a la ciudad: acceso equitativo, integración territorial y mejora real en la calidad de vida. De lo contrario, la obra corre el riesgo de quedarse como una infraestructura aislada, funcional para algunos y simbólica para el resto.



