El domingo 28 de abril los españoles por tercera vez en cuatro años, tiempo que dura un mandato, tendrán que elegir a sus representantes políticos.
Lo harán en un ambiente de indecisión después de que en 2015 se pusiera punto final a la alternancia en el poder entre Partido Socialista y Partido Popular.
Jorge Santiago Barnés, experto en Comunicación Política, consideró: “Unas elecciones que son completamente atípicas en España, inéditas, donde tenemos cinco partidos políticos, todos ellos con opciones, unos con más opciones y otros menos, pero todos ellos con capacidad de decidir”.
Casi 37 millones de ciudadanos decidirán quienes serán los 350 diputados que ocuparán un asiento en el Congreso, además de elegir a 280 senadores.
Pero será este Parlamento el que tenga la clave de la gobernabilidad.
En España no se elige al presidente del país, pero sí a quienes pueden hacerlo.
Es el Congreso el que designa al candidato del partido con mayoría de diputados, es decir, 176 de los 350 o en su defecto, el que sea capaz de obtenerlos mediante apoyos o alianzas.
