
El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, reconoció que el sistema bancario mexicano sufrió un ciberataque de donde se sustrajeron recursos de los propios bancos, más no de los clientes.
En conferencia de prensa, vía telefónica, precisó que instituciones internacionales del más alto nivel investigan el modus operandi de los delincuentes en el robo de este dinero cuyo monto aún se desconoce.
El gobernador del Banco de México se limitó a indicar que son varios bancos los que fueron blancos de este ciberataque y las primeras investigaciones revelan que los delincuentes aprovecharon alguna vulnerabilidad de aplicativos que preparan las órdenes de pago y que son operadas por proveedores de los bancos y que los conectan al Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI).
Estos ataques fueron la causa de que, en algunas semanas, miles de clientes bancarios en México hayan padecido atrasos en algunas de sus transferencias y pagos vía electrónica.
El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo, precisó que, por el momento, son 18 bancos los tuvieron que migrar sus operaciones de transferencias electrónicas a un esquema alterno provisto por el Banco de México como medida de precaución mientras se revisan y solucionan problemas detectados en un aplicativo provisto por un proveedor externo que permite su conexión SPEI.




