El astronauta italiano perteneciente a la Agencia Espacial Europea, Paolo Nespoli, dio comienzo al coloquio que la tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) mantuvo con el Papa Francisco este jueves.
En esta conversación, el Papa quiso cambiar de rol y, por una vez, no fue él quien respondía a las preguntas, sino quien las formulaba.
El Pontífice habló con los astronautas de la EEI y ellos le contaron, entre otras cosas, que desde allí arriba la Tierra es de una «belleza indescriptible».
En una conversación de 25 minutos, Francisco abordó grandes cuestiones filosóficas como cuál es el lugar del hombre en el universo, pero también preguntó sobre las motivaciones de la carrera de la tripulación.
La tripulación está compuesta por: Randolph Bresnik (Estados Unidos), comandante de la NASA; Paolo Nespoli (Italia), ingeniero de la ESA; Mark T. Vande Hei (Estados Unidos), ingeniero de la NASA; Joseph Acaba, (Estados Unidos, de origen puertorriqueño), ingeniero de la NASA; Segey Ryazanskiy (Rusia), ingeniero; y Alexander Misurkin (Rusia), ingeniero.
Ryazanskiy, explicó al Pontífice argentino que se hizo cosmonauta para seguir los pasos de su abuelo, que trabajó en el proyecto original del satélite «Sputnik» de la Unión Soviética.
Mientras tanto, Nespoli comentó que no contaba con las herramientas necesarias para reflexionar sobre el destino de la humanidad, pero agradeció al Papa por hacerles pensar en cosas que son más grandes que ellos mismos.
