Al menos doce personas murieron y 74 están heridas, veinte de ellas en estado crítico, tras el incendio que arrasó durante la noche un edificio de viviendas en el oeste de Londres, una cifra de víctimas que las autoridades temen que aumente en las próximas horas.
Testigos narraron cómo durante la noche se vieron luces de teléfonos móviles (celulares) y linternas en los pisos superiores, donde podrían haber quedado atrapadas personas que pedían ayuda, mientras que algunos adultos lanzaban a niños por las ventanas en un intento de salvarles la vida.
Una vecina del inmueble, Samira Lamrani, relató cómo desde la calle podía ver a “gente en las ventanas, golpeando frenéticamente y gritando”, mientras otras personas desde la calle intentaban tranquilizarlas.
Los bomberos siguen con las tareas de extinción de los restos del fuego en la torre Grenfell más doce horas después de que se declarara el incendio, sobre las 00.15 GMT, por causas aún desconocidas, y la Policía cree que todavía puede haber personas que quedaron atrapadas en el inmueble y no han sido localizadas.
Más de 250 bomberos, un centenar de médicos y otros cien policías se desplazaron de madrugada al edificio, de 24 plantas y con 120 viviendas, donde presumiblemente había cientos de personas en el momento en el que comenzó el fuego.
La Policía acordonó inicialmente el edificio ante el miedo a que se pudiera derrumbar, aunque un ingeniero de estructuras comprobó el estado del inmueble esta mañana local y dio luz verde a los equipos de rescate para continuar con sus labores en el interior.
La responsable del Servicio de Bomberos de Londres, Dany Cotton, afirmó en una comparecencia ante los medios que se trata de un incendio “sin precedentes” en la capital británica, como no ha visto en veinte años de carrera.
El Ayuntamiento del distrito de Kensington y Chelsea, donde se encuentra el edificio, señaló en un comunicado que su principal objetivo por el momento es dar apoyo a las operaciones de rescate.
“Las causas del fuego tendrán que ser investigadas a conciencia” una vez finalicen las tareas de los equipos de emergencias, indicó el primer edil del distrito, Nick Paget-Brown.
Rydon -empresa de construcción que en 2016 rehabilitó el exterior del bloque de pisos, construido originalmente en 1974, por valor de 8,6 millones de libras (unos 9.700 millones de euros)- aseguró en un comunicado que el edificio “cumplía todos los estándares” legales.
