La vida vegetal en la Antártida crece rápidamente debido al cambio climático, según un equipo de científicos que ha constatado un fuerte aumento en la actividad biológica en los últimos 50 años.
El equipo de investigación empleó núcleos de bancos de musgo –que están bien conservados en las condiciones frías de la Antártida– desde un área de aproximadamente 400 millas, y analizaron cinco núcleos de tres sitios.
El cambio climático reciente en la Península Antártica está bien documentado, con el calentamiento y otras modificaciones como el aumento de la precipitación y la fuerza del viento. Los registros meteorológicos comenzaron en su mayor parte en la década de 1950, pero los registros biológicos conservados en núcleos de bancos de musgo pueden proporcionar un contexto a más largo plazo sobre el cambio climático. Los científicos analizaron los datos de los últimos 150 años y encontraron evidencia clara de ‘puntos de cambio’ -puntos en el tiempo después de los cuales la actividad biológica se incrementó claramente- en el último medio siglo.
RÁPIDA ALTERACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS
«La sensibilidad del crecimiento del musgo a los aumentos de la temperatura pasados sugiere que los ecosistemas se alterarán rápidamente bajo calentamiento futuro, llevando a cambios importantes en la biología y el paisaje de esta región icónica -dice el profesor Dan Charman, que lideró el proyecto de investigación en Exeter-. En resumen, podríamos ver el verde de la Antártida en paralelo con observaciones bien establecidas en el Ártico».
