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La ciudad debe estar compuesta por una serie de proyectos concretos en infraestructura: Teodoro González

Miércoles 15 de junio de 2016. En el Museo de la Ciudad de México se realizó la mesa de reflexión Presencia de la arquitectura de Teodoro González de León en la Ciudad de México, como parte del homenaje al arquitecto Teodoro González de León por su 90 años de vida, en la que participaron el arquitecto Axel Arañó, Miquel Adriá y el fotógrafo Pedro Hiriart, con la moderación de Eduardo Vázquez Martín, el propio homenajeado estuvo presente para externar su opinión y compartir vivencias con los asistentes entre los que destaca el ingeniero Carlos Slim. Fotografía: Milton Martínez / Secretaría de Cultura CDMX
Miércoles 15 de junio de 2016.
En el Museo de la Ciudad de México se realizó la mesa de reflexión Presencia de la arquitectura de Teodoro González de León en la Ciudad de México, como parte del homenaje al arquitecto Teodoro González de León por su 90 años de vida, en la que participaron el arquitecto Axel Arañó, Miquel Adriá y el fotógrafo Pedro Hiriart, con la moderación de Eduardo Vázquez Martín, el propio homenajeado estuvo presente para externar su opinión y compartir vivencias con los asistentes entre los que destaca el ingeniero Carlos Slim.
Fotografía: Milton Martínez / Secretaría de Cultura CDMX

El miércoles por la noche, el Museo de la Ciudad de México se convirtió en casa del arquitecto Teodoro González de León, a quien se le rindió homenaje con una tercera mesa de reflexión organizada por las instituciones culturales del país, y la participación de “colegas” que han seguido muy de cerca la construcción de memoria e identidad que su obra ha dejado en la capital.

 

En el encuentro La presencia de la arquitectura de Teodoro González de León en la Ciudad de México, asistió el propio “artista del paisaje urbano” en compañía de su esposa Eugenia Sarre y su hija, además de una gran cantidad de amigos, artistas y estudiantes de arquitectura. Asimismo, el Ingeniero Carlos Slim Helú visitó el espacio museístico, recorrió la exposición dedicada al trabajo de Teodoro y presenció la mesa moderada por Eduardo Vázquez Martín, secretario de Cultura de la Ciudad de México.

 

En la charla, los arquitectos Axel Arañó, Miquel Adriá y el fotógrafo Pedro Hiriart externaron, desde su propia experiencia, la admiración por las edificaciones que han rediseñado la Ciudad de México contemporánea, hechas por González de León.

 

Para Vázquez Martín, la ciudad tiene mucho que pensar alrededor de la visión arquitectónica de Teodoro González de León, “una arquitectura que abraza la ciudad”, pero también desde la aportación de otros colegas suyos que la han acompañado durante décadas y han visto su transformación.

 

El funcionario se dirigió al homenajeado como “uno de los creadores de la memoria e identidad de la Ciudad de México” y expresó: “No podemos imaginar la obra pública, la infraestructura educativa y cultural de esta ciudad sin Teodoro, pero también sin la obra de espacios comerciales múltiples que establecen este diálogo de permeabilidad en ella.

 

Así, Vázquez Martín compartió el gran sueño de una ciudad futura, un proyecto de recuperación lacustre profundamente enlazado con la necesaria renovación de la infraestructura aeronáutica, poniendo el tema ambiental y el crecimiento del espacio público como prioridades. “Es un sueño presente de que la ciudad no sólo crezca y vaya solucionando sus problemas, sino que se conciba de una nueva manera, como una forma de reconciliación con sus lagos, ríos y una forma de futuro”, dijo.

 

Al respecto, González de León fue contundente al señalar que la ciudad ya no se puede construir a través de un solo plano, sino de muchos planos concretos con un alcance a más o menos corto plazo. “Soy alérgico a la planeación, al gran plano. La ciudad debe estar compuesta por una serie de proyectos concretos en infraestructura que abarquen todos los temas que deben tratarse”, exclamó.

 

Y agregó: “Es mucho más complicado hacerlo ahora porque la Ciudad de México no puede pensarse sólo como las 16 delegaciones, se necesita urgentemente un plan de coordinación entre entidades, municipios y pequeñas localidades”.

 

Del vínculo de su arquitectura con el poder, a promotor de la arquitectura entendida como fenómeno cultural; de la construcción del espacio público a su integración con el espacio privado; del asombro fotográfico que han generado sus diseños por la maestría en el manejo de la luz, a la capacidad de asombro conservada por el propio maestro a sus 90 años. Tales fueron los ejes en los que versaron las opiniones de los ponentes.

 

La serie de eventos conmemorativos organizados por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, la Secretaría de Cultura federal, el INBA, el Colegio de México y el Colegio Nacional con la exposición Maquetas sobre la obra del arquitecto, una oportunidad para que Axel Arañó, arquitecto crítico en la reflexión del proyecto de ciudad, comentara sobre la trayectoria de González de León.

 

Para Arañó, el espacio público ha sido manejado con gran maestría por el arquitecto, es más, los ha enlazado con espacios privados como la plaza a un lado de los edificios del Infonavit, y los convierte en protagonistas importantes de una arquitectura donde se reúnen los ciudadanos.

 

Otro caso es la UNAM, eje de transformación a partir de la creación del Centro Cultural Universitario, en una plaza franca a la Avenida de los Insurgentes y una presencia orgullosa en el ámbito urbano. Además, la capacidad de escala que toma el Auditorio Nacional frente a los grandes edificios que tiene frente y lo ancho de Reforma, también es ejemplo de la gran maestría de Teodoro, aseguró Axel Arañó.

 

El arquitecto añadió otras obras de grandes atributos como el Museo Tamayo, diluido en el Bosque de Chapultepec con gran misterio; los Arcos Bosques, entre el páramo que es Santa Fe y Bosques de las Lomas, así como su intervención en el MUAC (Museo de Arte Contemporáneo). Sin embargo, también señaló que, en su opinión, la presencia de la vegetación en la obra de Teodoro se encuentra subordinada y redime la necesidad de naturaleza en la arquitectura contemporánea, y el peligro de la hermeticidad en proyectos.

 

En cuanto a la intervención del arquitecto Miquel Adriá, esta se inclinó más a compartir la experiencia vivida junto a González de León tras cumplir 90 años hace poco más de un mes, durante un viaje por Paris y Marsella, lugares donde Teodoro esculcó en su memoria y rescató los recuerdos, anécdotas y detalles de sus primeros pasos como arquitecto, sesenta y cinco años atrás.

 

“Ver a un Teodoro maravillado hizo que nos maravilláramos y prestáramos más atención. Fuimos capaces de ver con atención lo que muchas veces pasamos por alto mientras recordábamos su travesía en París y descubríamos de la mano del maestro como se abre la ciudad… Sirvan estos apuntes para corroborar, más allá de mu profunda admiración y cariño a Teodoro, una pequeña muestra de la vitalidad, el entusiasmo y la curiosidad de este joven arquitecto”.

 

Por último, Pedro Hiriart aportó desde su mirada fotográfica, la visión que tiene sobre los volúmenes, las formas y luz creadas en la obra de Teodoro, y la manera en la que han influido en su carrera. “Yo llegué a la arquitectura a través de González de León. Originalmente yo era un fotógrafo de vegetación, hice un trabajo de la flora de Tamaulipas en los años 80, y la misma gente que me contrató para hacer ese trabajo me invitó a realizar otras fotografías en un parque de Villahermosa diseñado por el arquitecto”.

 

Hiriart compartió la sensibilidad que le genera su obra, pues encuentra en ella una especie de obstáculo, filtro o trampa para la luz. En la medida que se adentró a su arquitectura y empezó a fotografiarla, le fascinó cómo un volumen muy sencillo se transformaba con la luz durante el transcurso del día. “Su legado me anima a continuar”, dijo al finalizar su intervención.

 

En la celebración del 90 Aniversario de vida y 70 de trabajo de Teodoro González de León participan la Secretaría de Cultura federal, el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, El Colegio Nacional y El Colegio de México. La presencia de la arquitectura de Teodoro González de León en la Ciudad de México formó parte de las tres mesas a manera de homenaje dedicadas a uno de los profesionales de la arquitectura nacional más reconocidos a nivel internacional.

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