
Con las exposiciones El saber gráfico y Con licencia eclesiástica, el Munae inicia un programa conmemorativo por su 30 aniversario
Fundado en 1986, el Museo Nacional de la Estampa (Munae) resguarda un acervo de más de 12 mil piezas artísticas, que lo han reafirmado como el espacio museístico de referencia para la difusión, conservación e investigación del arte gráfico nacional e internacional.
El viernes 29 de abril, al inaugurar las exposiciones Con licencia eclesiástica. El impreso religioso mexicano de los siglos XIX y XX y El saber gráfico. Una perspectiva sobre la colección del Munae a 30 años de su fundación, la titular del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), María Cristina García Cepeda, dijo que en México existe una gran tradición de esta disciplina artística, desde la época prehispánica hasta la moderna.
Esta técnica, agregó, posibilita a los artistas llegar de una manera más amplia al público. El trabajo que ha hecho el museo, en este sentido, es muy importante.
Sostuvo que el grabado permite la difusión de las ideas políticas y crea vínculos con la educación popular, entre otros, por lo que esta disciplina se ha convertido en un elemento fundamental de nuestra identidad cultural.
Comentó que en el siglo XX aparecieron una serie de artistas relevantes que hicieron necesaria la creación de dicho museo, con el fin de divulgar su arte gráfico. El Munae surge para revalorar esta gran tradición plástica, aseveró García Cepeda.
A lo largo de los años, afirmó, este recinto dependiente del INBA se ha consolidado, incluso, su actual director lo ha convertido en “una verdadera joya”.
En su oportunidad, Santiago Pérez Garci señaló que ambas exposiciones abren las actividades que durante todo este año conmemorarán el 30 aniversario del Munae.
Y aseguró: En tan solo tres decenios, este museo se ha posicionado como un referente, a nivel nacional e internacional, para la preservación, difusión e investigación del patrimonio artístico inscrito en la disciplina gráfica.
Junto al Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, el Munae pertenece a un binomio emblemático y singular. Son dos espacios dedicados exclusivamente a una disciplina sin par, destacó.
Informó además que ese recinto resguarda el mayor número de obras del INBA, al conservar 12 mil 226 piezas, lo que ha permitido definir la identidad de este patrimonio. “El Munae es uno de los pilares fundamentales de nuestra cultura mexicana”.
Pérez Garci añadió que ambas exposiciones son el inicio de una serie de muestras que se realizarán en torno al acervo del Munae, el cual “es emblemático”.
Curada por Erick Castillo, El saber gráfico conjunta 140 imágenes de 81 artistas mexicanos y extranjeros, entre los que destacan José María Villasana, José Guadalupe Posada, Manuel Manilla, Vicente Gahona, Honoré Daumier, Josef Albers y Felipe Ehrenberg, por mencionar algunos, así como del Taller de Gráfica Popular.
Dijo el curador que por un lado, la exposición está conformada por imágenes emblemáticas, sugerentes, bellas y poderosas, desde el punto de vista simbólico, formal, retórico e histórico de las tendencias, movimientos, sensibilidades y discursos de mayor relevancia e influencia en la tardomodernidad vanguardista y en la esfera contemporánea.
La segunda parte de la colectiva consiste en una “suite curatorial”, igualmente acronológica en su montaje, desarrollada bajo el formato de tipología o variación sobre un mismo tema. El leit motiv en este caso es la imagen del rostro en la gráfica de la colección.
La muestra Con licencia eclesiástica es un recorrido por la historia del impreso religioso mexicano, a través de novenas, oraciones, alabados, rosarios, triduos y santorales. El curador Raúl Cano indicó que desde 1921 no se abordaba este tema en alguna exposición.




