De acuerdo a Massive Caller, la postulación de Torres Piña desploma las preferencias de la alianza Morena-PT-PVEM del 40.2% al 25.8%, cerrando la contienda frente a la oposición
Morelia, Mich., a 15 de octubre de 2026.
La reciente medición de la casa encuestadora Massive Caller, correspondiente al 12 de octubre de 2026, pone al descubierto un alarmante retroceso en la intención de voto para el movimiento de la Cuarta Transformación en Michoacán, al evidenciar que la sola inclusión de Carlos Torres Piña como candidato le cuesta a la alianza Morena-PT-PVEM una caída abrupta de cerca de 15 puntos porcentuales en la preferencia electoral.
En el careo por partidos, la coalición encabezada por Morena lidera holgadamente con un 40.2% de las preferencias, sin embargo, cuando se mide la contienda con nombres y apellidos, al colocar a Carlos Torres Piña como abanderado, la preferencia del electorado se desploma al 25.8%, reduciendo la ventaja sobre la oposición a tan solo un margen de 2.4 puntos porcentuales respecto a su más cercano perseguidor, Alfonso Martínez Alcázar (23.4%).
El evidente desgaste y el amplio descontento que rodea la figura de Carlos Torres Piña tras su designación como coordinador estatal de Morena encendieron las alarmas entre la militancia y la ciudadanía. Esta drástica reducción en la intención de voto no solo compromete la hegemonía del proyecto de transformación en el estado, sino que pone en verdadero peligro la continuidad de la 4T en Michoacán, abriéndole la puerta de par en par a la derecha y a la oposición para arrebatar la gubernatura en la próxima contienda electoral.
Diversos sectores sociales y bases fundadoras del movimiento coinciden en que el rechazo hacia Torres Piña obedece a una clara desconexión con los principios del movimiento. El pueblo en general no lo identifica como un perfil afín a los ideales del Obradorismo, sino como un claro ejemplo del uso del poder político para servirse y beneficiar intereses personales por encima del bienestar colectivo.
