Columnas

Violencia de género y degenere autoritario

«La Grlla en Rosa» de Fabio

Una de las banderas más usadas por las oficialistas para echarle encima a cualquiera el fiero aparato oficial es el ya muy sobado y desvirtuado pretexto de la «violencia de género».

Tal argumento -que dejó de serlo- se usa lo mismo para un barrido que para un trapeado, y así es como las divas de la secta se montan en él para evitar críticas o para castigar a quienes se atreven a criticarlas, incluidos ya los simples ciudadanos en la lista de los más hojaldras del catecismo.

Así, Layda Sansores, gorda no biodegradable y muy desagradable, ha hecho todo cuanto sus neuronitas llenas de bótox han pergeñado para joder totalmente a un periodista, ya retirado, que se atrevió a criticarla un poquito. La bola roja compuesta casi al 100 por ciento de silicón no se contentó con demandarlo, censurarlo, cerrar su medio y multarlo por una cantidad estúpidamente alta y hacerle perder la casa al periodista, si no que, además, ahora le impusieron un censor previo a lo que publique, prohibiéndole expresamente hablar siquiera una palabrita de su Maje Stad Lady Censuras.

Otra pasadita de mamila fue una tal Diana Karina Barreras, diputada sonorense esposita de otra lacra, Sergio Gutiérrez «Gutierritos», quien puso a que el Tribunal Electoral, que encabeza la carnala gemela del Pirrurris, Mónica Soto, a tragarse viva a una ciudadana que cuestionó en Twitter el modo en que la fulana se hizo diputada: por palancas y trepando. La pobre nena de facciones equinas (la veo y quiero darle alfalfa) se quejó de violencia de género, y la Pirrurris Soto, pa’ pronto, que le entrega un castigo exagerado con papas y refresco grande por el mismo precio: obligaron a la ciudadana a publicar un mes completo una disculpa para la dipu, como si la twittera le hubiera arrancado una pata o realmente le haya metido una megainsultada barrionajera a la pobre y muy sensible parienta del Moro de Cumpas.

Hubo un detallín que significó la volcadura de este sucio abuso de poder: la dipu no quiso que se pusiera su sacrosanto nombre en el tweet fijado, por lo que la ciudadana se disculpó con «DATO PROTEGIDO». Y a «dato protegido», o sea, a la dipu equina, que le cae Twitter con todo un arsenal de mentadas de madre e insultos que le van a alcanzar para repartirle hasta a sus tataranietos -en caso de que se aguante el asco y se reproduzca con Gutierritos-. Vaya, hasta la inútil Cheinbaum criticó el exceso cometido por la legisladorcita balín, cuya carrerita política hasta aquí llegó. Lástima: ella ya se veía gobernando Hermosillo.

Antes, otra vez Lady Censuras y la odiosa y también despreciable Citlalli Hernández, hija natural de Jabba The Hutt, se quejaron de que todo mundo nos burlamos de ellas… porque están que muerden de feas, además de lo sangronas y abusivas, claro. Se quejaron de sufrir una nueva categoría que ellas se inventaron: violencia estética.

Violencia estética es verlas sin previo aviso, antes convertir en piedra al observador de sus dulces facciones.

Otra de las víctimas del pretexto de la violencia de género es, ni más ni menos, uno de los periodistas más prestigiados del país, Héctor de Mauleón, quien con una columna publicada en «El Universal» le pisó los callos a una prepotente y también delicadita aspirante a magistrada en Tamaulipas, una cosa llamada Tania Contreras, asesora del narcogobernador Americón Villarreal, quien por medio del Tribunal Electoral de ese estado y del INE (sí, el INE morenizado ya se presta para esas cosas), pretenden censurarlo y ponerle un castigo como al de la ciudadana abusada por «dato protegido». Ni el medio ni el periodista han cedido a la exigencia de bajar la columna que tantas ronchas le sacó a la abusiva ñora, y como respuesta de los ciudadanos, el texto se ha distribuido ampliamente en redes.

Si de violencia se trata, la que el nazi naranja le aplica sin anestesia ni salivita a la presidentE, a quien volvió a señalar como una inútil que no cumple con la entrega de narcofuncionarios, además de recordarle que el de la monigotA es un narcogobierno.

Pero ahí no dicen nada las feministas a conveniencia de la secta.

Hay más temas, pero eso lo dejamos para la que sigue. Stay tuned.

PD: El chiste involuntario: todas las que han echado mano del pretexto de la violencia de género contra otros, alegremente se prestaron a defender tanto a Cuauhtémoc Blanco como a Félix Ahogado Maspedonio de los señalamientos de violencia contra mujeres, abusos sexuales y violación de las que fueron acusados por varias mujeres.

Twitter: twitter.com/Fabiocarton

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