
En el municipio de Acapulco no les interesa el llamado de Sheinbaum a combatir el nepotismo.
Por el contrario: la presidenta municipal morenista, Abelina López, proclamó, sin empacho alguno, como “el orgullo de su nepotismo” (López Portillo dixit) a quien se dice es su pareja, Leticia Lozano Zavala, quién además de ser la alcaldesa suplente (para mantener el control de las arcas municipales cuando Abelina se vaya a la campaña de 2027), fue designada secretaria general del ayuntamiento de Acapulco, el segundo cargo en importancia del municipio.
En el periodo anterior, Lozano Zavala fue la secretaria del Bienestar y Desarrollo Ciudadano, lo que la perfiló hacia algún cargo futuro de elección. En la nómina de Acapulco están como subsecretaria de Administración Araceli Lozano Zavala, hermana de la secretaria general del ayuntamiento, así como Hugo Lozano Hernández, sobrino de la presidenta municipal suplente y quien fuera dos años director del Comisión de Agua Potable y Alcantarillado local donde actualmente es el encargado del área comercial.
Abelina López y la familia Lozano se han hecho de muchas propiedades, por lo que sería importante que aclararan el origen de los recursos con los que fueron adquiridas porque podría ser enriquecimiento ilícito, algo contrario a los principios que Morena tanto pregona.
Las propiedades inmobiliarias de Abelina y los López fueron adquiridas en su mayoría durante el periodo en que han formado parte del gobierno municipal de Acapulco. De acuerdo con el Registro Público de la Propiedad y del Comercio del puerto, Abelina López tiene su casa en la unidad habitacional Los Órganos en San Agustín, un departamento en el condominio denominado conjunto habitacional La Huerta, edificio Mango y un terreno de 240 metros cuadrados en la Unidad Habitacional Taxco, mientras que Leticia Lozano Zavala posee una casa en el conjunto condominal Las Gaviotas III, en la colonia Llano Largo. Los otros parientes tienen casas, departamentos y terrenos.