10 de julio de 2015 (Maya Comunicación/Circulo Digital) El papa Francisco llegó hoy a la prisión de Palmasola, en las afueras de esta ciudad, para una de las últimas actividades en el país antes de partir hacia Paraguay, última escala de su periplo por Sudamérica.
Miles de personas aguardaban al Sumo Pontífice en las afueras del penal y a lo largo del trayecto desde la casa del cardenal Julio Terrazas, donde se hospedó, hasta la prisión, para expresarle su respeto y admiración.
En el reclusorio, Su Santidad establecerá contacto directo con los reos, y se interesará por su situación, tal como establece el programa entregado por la Conferencia Episcopal Boliviana.
Al concluir su visita a Palmasola, Francisco se reunirá con obispos y autoridades eclesiásticas bolivianas y poco después se dirigirá al aeropuerto internacional de Viru Viru, desde donde, a bordo de un avión de Alitalia, saldrá rumbó a Paraguay.
Durante su estancia de poco menos de 48 horas en Bolivia, Francisco se pronunció en varias ocasiones por la necesidad de cuidar de la familia como célula principal de la sociedad, y abogó porque los niños no estén en la calle, porque cada persona tenga un trabajo decoroso y por el cuidado y protección de los ancianos.
También hizo hincapié en el cuidado de la Madre Tierra y en la necesidad de trabajar por el bien común y no por el bienestar, además de recordar que la Iglesia debe estar al lado de los pobres.
La víspera, en la clausura del II Encuentro Mundial de Movimientos Populares, el Papa pidió perdón por los crímenes cometidos contra los indígenas originarios de América a nombre de la Iglesia, en medio de prolongados aplausos de los presentes.
La segunda visita de Francisco a América, desde que se convirtió en el Papa 266 de la Iglesia Católica, se inició por Ecuador y de ahí se trasladó a Bolivia.
Para septiembre próximo, el Santo Padre tiene previsto otro periplo por tierras americanas, esta vez por Cuba y Estados Unidos.
