
En esta época de fin de año, algunas personas compran juguetes pirata, algunos por desconocimiento y otros porque son sorprendidos; pero en cualquiera de los dos casos, el riesgo es mayor. Incluso para comerciantes está dejando de ser negocio, por el riesgo y por el precio.
Además, los juguetes pirata tienen una calidad inferior y no cuentan con garantía.
Los juguetes clones o piratas pueden representar un riesgo para la salud de los niños, al no cumplir con las normas que imponen las autoridades; a pesar de eso, algunos insisten en comprarlos.
Según información de la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete hasta hace unos años, el 20 por ciento de los juguetes en el mercado mexicano provenían de la piratería.
La Procuraduría Federal del Consumidor recomendó no adquirir productos que carezcan de garantía e instructivos.




