El presidente estadounidense, Donald Trump, entregó este lunes al golfista Tiger Woods la Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta condecoración civil en Estados Unidos, durante una ceremonia en la Casa Blanca.
“Sus destacados éxitos en un terreno de golf y su triunfo sobre la adversidad física, su voluntad implacable de ganar, ganar, ganar…”, enumeró Trump en un vibrante homenaje al campeón.
“Estas cualidades encarnan el espíritu estadounidense de empujar los límites”, agregó.
Woods retornó de manera espectacular al primer plano de la escena del golf con su reciente victoria en el Masters de Augusta, que obtuvo 11 años después de su última consagración.
Trump felicitó también a Woods por “su increíble regreso y su increíble vida y por brindarle a los fanáticos de los deportes una vida de recuerdos”.
“No podemos esperar a ver qué sigue, Tigre”, dijo.
El golfista, de 43 años, se emocionó mientras agradecía a su madre, a sus dos hijos y a su caddie durante la ceremonia, celebrada en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca.
“Han visto lo bueno y lo malo, los altos y los bajos”, dijo Woods, que batalló con lesiones antes de su triunfal regreso.
