El Consejo de Seguridad de la ONU impuso hoy nuevas sanciones a Corea del Norte en respuesta al ensayo con un misil balístico intercontinental que llevó a cabo a finales de noviembre.
Por unanimidad, los quince países del Consejo de Seguridad aprobaron una resolución propuesta por Estados Unidos, que endurece aún más los amplios castigos internacionales contra el régimen de Kim Jong Un.
Las nuevas sanciones buscan, entre otras cosas, restringir buena parte del suministro de productos petroleros a Pyongyang y la repatriación de los norcoreanos que están trabajando en el extranjero y cuyos ingresos benefician al Gobierno del país.
Además, incluye provisiones según las cuales el Consejo de Seguridad se compromete a recortar aún más el suministro de petróleo al país en caso de nuevos ensayos con misiles balísticos intercontinentales.
En lo que respecta a los trabajadores norcoreanos en el exterior, el texto requiere a todos los países expulsarlos en un plazo máximo de dos años.
Según Washington, casi 100 mil norcoreanos están trabajando fuera del país, en su mayoría en China y Rusia.
Estados Unidos asegura que los impuestos que Corea del Norte impone a esas personas generan al régimen más de 500 millones de dólares al año.
