Morelia, Michoacán.- El llamado nacional a un paro de mujeres bajo el lema “el nueve ninguna se mueve» se realizó entre contrastes en la capital del estado, en donde las calles lucieron semivacías y con menos tráfico y movimiento de lo habitual. En gran medida por la suspensión de clases en planteles educativos.
Por un lado las oficinas gubernamentales y sucursales de instituciones bancarias lucieron con menos usuarios y asesores, dado que las trabajadoras, que son gran parte de la fuerza laboral, se unieron a la protesta que busca visibilizar la violencia, el acoso y la desigualdad que viven las mujeres en el país.

Las aulas universitarias lucieron semivacías, sobre todo en la Universidad Michoacana, donde el paro de este lunes por parte de las alumnas fue seguimiento a las acusaciones de acoso que se hicieron públicas en los “tendederos del acoso» lo largo de la semana pasada. A esta acción se sumaron algunos alumnos pero no con un paro sino con charlas sobre las nuevas masculinidades, clases regulares y otras expresiones a favor de sus compañeras.
En el lado opuesto se encuentran miles de mujeres que “viven al día” y eso las imposibilitó a parar sus labores, decenas de ellas se vieron en los pequeños comercios y espacios de venta de alimentos, tortillerías, jugos, cafeterías y panaderías, por mencionar algunos.

En las cadenas de centros comerciales s escuchaba en el sonido un spot en el que se respaldaba a las mujeres trabajadoras de las mismas en su determinación de parar o no este inicio de semana, pero en la práctica decenas de ellas realizaron sus labores cotidianas como atención al cliente, acomodo de mercancía, limpieza y cobro en las cajas.
Hubo un grupo menor que al no estar de acuerdo con la convocatoria originada por un colectivo de Veracruz no contempló la opción de suspender sus actividades y para ellas fue un día ordinario, a excepción del tráfico, el cúmulo de personas en la calle y la ocupación de las unidades del transporte público.
